El tiempo no fluye como te imaginas
Si cuando diriges un proyecto pocas veces consigues que su entrega se produzca en el plazo que habías calculado, te cuento una posible razón que podrías no estar teniendo en cuenta.
La verdad es que nos pasamos el día estimando plazos de entrega.
Tus clientes y tus jefes insisten en saber cuánto vas a tardar en hacer las cosas.
Y muchas veces nos equivocamos. Calculamos mal y luego nos vemos obligados a rectificar, sumando minutos, horas, días y meses a lo que habíamos prometido.
A veces, incluso años. Como el caso de los constructores de la ópera de Sídney: estimaron 4 años y tardaron… ¡14!
Si quieres hacer mejores estimaciones para tus proyectos, debes tener en cuenta la ineludible regla 90/90 que el fundador de la revista de tecnología Wired, Kevin Kelly, supo expresar de forma muy acertada:
Cuando hayas completado el 90 % de cualquier proyecto de envergadura (una casa, una película, un evento, una aplicación), el resto de los innumerables detalles te llevarán otro 90 % para terminarlo.
Y tiene toda la razón del mundo. Pulir y dejar las cosas bien hechas lleva mucho más tiempo que solo hacer que funcionen.
Como te decía, debes tener esto en cuenta.
La próxima vez que alguien te pida una estimación, haz el cálculo como siempre y luego introduces una corrección.
Aquí tienes un ejemplo.
Si tu estimación para un proyecto son 5 semanas, multiplicas por 2 ese plazo para compensar el efecto 90/90.
5 semanas x 2 = 10 semanas
Así de fácil.
Si de verdad quieres saber lo que tardarás en terminar tu proyecto, multiplica por 2 y pocas veces te pillarás los dedos.
PD:
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